El Regreso

Vozvrashcheniye. De Andrei Zvyagintsev. 2003. Una obra maestra. Hacía mucho que no veía una película tan bien realizada. La película trata sobre dos hermanos rusos (Iván y Andrei) cuyo padre regresa a casa luego de una ausencia de 12 años, y se los lleva a un viaje transformado en un descubrimiento del significado de ser hombre. Algunas escenas me resultan especialmente memorables, como aquella donde la cámara nos muestra lo que atrae la atención de Iván y sus binóculos. La dirección es magistral. Me encanta la forma en que el lenguaje visual se reduce a lo esencial, y debemos reconstruir la acción, lo que en cierto modo me evoca las películas de Tarkovsky. Excelente.

La actuación de Konstantin Lavronenko, en su rol de padre de los dos jovencitos rusos, es soberbia.

Por cierto, el padre de Andrey Zvyagintse desapareció de su vida desde los 6 años. Entonces, no escapa la película a lo autobiográfico.

Be sure to wear some flowers in your hair

Los nuevos campeones

Es un teorema del béisbol: “El buen pitcheo siempre supera al buen bateo”. El de anoche fue un gran duelo. Un sólo error tuvo Cliff Lee, y le costó el juego. Por su parte, Tim Lincecum se graduó de estrella… no se equivocaron los scouts de los Giants cuando vaticinaron que este muchacho sería un as de la lomita. Ayer lo confirmó. Enhorabuena también por Uribe y Rowand, recordados con afecto por la fanaticada de Chicago. Así es como se construye un equipo ganador, con un sólida generación de relevo acompañada de una buena dosis de veteranía. Y sobre todo: pitcheo y más pitcheo. Pitching is the name of the game. Otro factor clave para la victoria: Bruce Bochy. ¿Alguien esperaba el toque de Huff? Un señor mánager, Mr Bochy.

Poema 5

Autor: Alejandro (Incluido en 3 pesos por cada verso, 2010)

Señora,

su ausencia es el dolor de todas las cosas.

Señora,

sus triunfos son la alegría de un alba coronada con pájaros, con sol y con sus mejillas sonrojadas.

Señora,

la noche de sus derrotas y frustraciones, es la más oscura de mis noches.

Señora,

mi nombre en sus labios y su cuerpo en la penumbra tibia de esta casa son brisa para mi piel

encarnación de mi Dios

ventanas abiertas

el cielo reclamando espacios.

Señora,

usted desnuda la pobreza de mi conjugación: yo desear, yo deseo, yo la deseo, yo a usted.

Señora,

la cercanía de su cuerpo es la más profunda de mis turbaciones

y sin embargo

no hay nada que anhele más en este mundo.

Señora,

quiero ser inquilino de sus sueños

modisto de su cintura

culpable de sus sonrisas

su flor y su polen

sus pasos y su alfombra

su mar y su navío.

Señora, yo la amo.

Bombón: El Perro

Bombón y Coco

De Carlos Sorín. 2004. Recientemente la vi por cuarta vez 😀 Es que me encanta esta película. Los paisajes inmensos de la Patagonia. El contraste entre esas soledades y la humanidad de los personajes. Los diálogos no abundan, pero la película habla muchísimo. Incluso el perro comunica demasiado.  La película esencialmente es un viaje: Bombón y su dueño (Coco) van encontrándose con diversos personajes, comparten con ellos algún fragmento de humanidad, y luego se despiden sin nostalgia. Uno de los mensajes de la película -y de hecho su punto de partida- es la desesperanza que este mundo ofrece a muchos desempleados de alguna edad. Coco, sin trabajo, y con 52 años, parece encontrarse sin espacios en su ambiente. Estar sin trabajo lo convierte en un forastero de su propia realidad. Entonces llega el perro y lo cambia todo.

Hay una escena que siempre me causa mucha risa: durante una celebración, golpean por la cabeza al gordo Walter -que estaba muy animado bailando-, y éste se voltea enojado, preguntando “¿Quién fue el pelotudo?” con ese típico acento rioplatense. Lo dicho, me encanta 😀 Casualmente, mi hermana me recomendó hoy otra película de Carlos Sorín, “El Camino de San Diego”. Va para el backlog.

Querido Barcelona

Así te quiero. Más. Ver jugar. Todavía hay mucho espacio para mejorar, y sin embargo, creo que estás aproximándote a lo que yo considero un nivel de juego suficiente para ganar la liga española. Aprovecho para confesar que en el juego previo de liga, en La Romareda, me aburrí a ratos. Es cierto, no es fácil jugar cuando un equipo trae el autobús y lo estaciona debajo del arco. Pero se trata del glorioso Barça, el equipo que hace del fútbol un arte altísimo, el mejor equipo del mundo. Debemos, por tanto, exigirte. Mucho. Más. Porque das más. Siempre. En el juego contra el Zaragoza te viste plano, previsible, quizás fastidiado -sin intención de ofender a nadie-. Apareció de nuevo el fantasma de no cerrar los partidos, fantasma que arrebató dos valiosos puntos en aquel partido contra el Mallorca. Este fantasma, en buena hora, comienza a recibir su exorcismo. Por cierto, en ese juego contra el Zaragoza me gustó el experimento con Dani Alves más adelantado. De todas formas, Dani Alves es un polifacético. Al igual que Maxwell. Me parece que incluso de porteros o delanteros rendirían.

Nunca he dudado de Villa. Se trata de un delantero élite, un depredador del área. El goleador histórico de la actual campeona del mundo. Era cuestión de paciencia. No es fácil acoplarse a un equipo como el Barcelona. Algunos se marchan sin lograrlo. Pero Villa tiene la capacidad necesaria para integrarse donde sea. Los superdotados como Villa saben leer los partidos y sus esquemas, y moverse dentro de aguas turbulentas en las cuales los mediocres se ahogarían sin remedio. El cambio es el ingrediente de la sorpresa. Los ajustes. Veamos por ejemplo a Messi, que ha pasado de insinuarse por la derecha en dirección hacia el centro del área (jugada clásica de él) para ir adoptando cada vez más características propias de un centrodelantero. Así que de ninguno dudo. Ni siquiera de Bojan, a pesar de que me exasperó el gol que desperdició a mitad de semana, en el juego contra el Ceuta; era más fácil meterla que botarla. Pero no dudo de Bojan. Son cuestiones de mala racha y nada más.

Por otro lado, cada vez que juega Xavi Hernández las cosas marchan a la perfección. El juego se torna más fluido, y los atacantes del Barcelona parecen arietes en asedio permanente. Es decisivo Xavi. Aquí y en la selección de España. Un crack.

Lo dijo el propio Manzano. El Barcelona juega a otra cosa. Todos creen que juegan a lo mismo que juega el Barça. Pero no. El Barça juega a otra cosa. Juega al fútbol. De verdad.

A Central Abstraction: The Process

Abstractions

I do strongly believe in abstraction being the root of computing (however, you may want to read Is abstraction the key to computing? as a motivation for a different perspective on the role of abstraction in computing). Modern hardware and software systems include a lot of features and perform so many tasks that it is impossible to understand, build and use them without recurring to abstractions. For instance, let’s take a look at the CPU: it is the central part of a general purpose computing system, and is also an extremely complex system in itself. Functionally, a CPU is an instruction-crunching device: it processes one instruction after another, following the steps of fetch, decode, execute and writeback (in von Neumann architectures). In other words, the CPU retrieves the instruction from memory, decodes it, executes it, and put the results of the operation back into memory. Further, the CPU has no clue (and actually does not care) about the higher-level semantics of the instruction it may be executing at a specific time. For example, the CPU may be executing an instruction related to a spell-checking task, and a few instructions later it may be executing an instruction related to other task, say, MP3 playing. It only follows orders, and just execute the instruction it is told to execute.

Nowadays, computing systems are expected to do more tasks on behalf of its users. Several tasks must be performed concurrently. As in the previous example, the system might be running the spell-checker and the media player simultaneously. In multiprogrammed systems we can achieve pseudoparallelism by switching (multiplexing) the CPU among all the user’s activities (true parallelism is only possible in multi-processor or multi-core systems). Remember that multiprogramming requires the CPU being allocated to each system’s task for a period of time and deallocated when some condition is met.
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Yesterday, Today and Tomorrow

Now, as you well know, it is not seldom the case in this conventional world of ours -watery or otherwise; that when a person placed in command over his fellow-men finds one of them to be very significantly his superior in general pride of manhood, straightway against that man he conceives an unconquerable dislike and bitterness; and if he have a chance he will pull down and pulverize that subaltern’s tower, and make a little heap of dust of it.

Herman Melville (Moby Dick, Chapter LIV, The Town-Ho’s Story)

Albert Herring

Albert Herring (Acto III)

Ayer vi el estreno de Albert Herring en Film & Arts. Mi apreciación resulta positiva; destaco el balance entre la comicidad y los temas más oscuros, principalmente el torbellino alrededor de Albert. Mis únicos y casi imperceptibles “pataleos” están relacionados con mis expectativas no cumplidas de mayor comedia… el guión en sí es muy divertido, pero por alguna razón se perdía parte de la “gracia” durante la puesta en escena. Tal vez son exageraciones mías.

Albert Herring es una ópera cómica de Benjamin Britten, con libreto de Eric Crozier (basado en la novela “Le Rosier de Madame Husson” de Guy de Maupassant). 3 actos; el contexto ha sido trasladado de Francia a Inglaterra. Con una escenificación muy moderna, y unas actuaciones soberbias (sobre todo la de Allan Clayton como Albert), ésta es una ópera muy recomendable.