Buena

[wpaudio url=”http://www.chocolatesparalucia.com/wp-content/uploads/2011/11/mb.mp3″ dl=”0″ text=”Morphine – Buena”]

I hear a voice from the back of the room
I hear a voice cry out you want something good
Well come on a little closer let me see your face
Yeah come on a little closer by the front of the stage
I said come on a little closer I got something to say
Yeah come on a little closer wanna see your face
You see I met a devil named Buena Buena
And since I met the devil I ain’t been the same oh no
And I feel all right now I have to tell ya
I think it’s time for me to finally introduce you to the
Buena buena buena buena good good good
It’s coming to me yeah it’s coming to me
Now I, I think I know what it is you need
I know some people want to make you change
Well I, I know how to make’m go away
You see I met a devil named Buena Buena
And since I met the devil I ain’t been the same oh no
And I feel all right I have to tell ya
I think it’s time for me to finally introduce you to the
Buena buena buena buena good good good


Note: From Cure for Pain, fantastic album by Morphine. Regarding this song… I think of Lou Reed’s Perfect Day… because of the incredible music… because of the evident references and metaphors.

Beyond the Sun

Do you like music by Chris Isaak? Do you love the sound of the mythical Memphis’s Sun Studio? Do you like music by Elvis, Roy Orbison, Johnny Cash, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Howlin’ Wolf? Do you like rockabilly, country, blues, and overall, those tracks which shaped good ol’ rock ‘n’ roll? I do. Then you, like me, will enjoy the new Chris Isaak‘s album, Beyond the Sun.

Recommended.

La moza

Hoy, Día del Gaitero, encontramos motivación para publicar aquí nuestra gaita favorita, La moza, interpretada por Maracaibo 15. Era hora de presentar algo de música venezolana.

[wpaudio url=”http://www.chocolatesparalucia.com/wp-content/uploads/2011/11/m15m.mp3″ dl=”0″ text=”Maracaibo 15 – La moza”]

Aquí en Venezuela la gaita zuliana es sinónimo de Navidad. Y la radio, con la gaita, tiene días recordándonos la cercanía de las fiestas. Ahora escuchemos a Betulio Medina… Yo la vi cuando pasaba, yo la vi cuando venía, un mozo la cortejaba y otro más la pretendía… 😀

Esperanza

Con frecuencia, de las canciones permanecen en nosotros sólo pequeñas muestras, con forma de versos o tonos fragmentados. En este momento, además de reafirmar algunos de tales fragmentos en mi memoria, recuerdo la vieja radio gris y beige sobre la nevera, que desde muy temprano llenaba varias de mis mañanas infantiles con alguna señal AM. De ese tiempo cada vez más remoto conservaba una parte muy pequeña de una canción, específicamente una salsa, que en algunas partes dice “Y entre la escoba y el trapeador, Esperanza esconde su corazón”. Recién dos o tres semanas atrás, y gracias a la gentil y magnífica colaboración de varias personas, he podido conocer que la canción a la cual pertenece ese fragmento se llama Esperanza, y que su autor e intérprete es Jean Paul Colé, un cantautor cubano que vivió algún tiempo en Venezuela. El tema Esperanza está contenido en el disco El Ángel Desobediente (1993). No es una canción muy conocida, y no pude encontrar la letra por ningún lado. La transcribo aquí, y también, si alguien siente suficiente curiosidad, puede escucharla. A mí me encanta, me parece una composición brillante, elocuente, y retrata con maestría una tristísima realidad del mundo.

[wpaudio url=”http://www.chocolatesparalucia.com/wp-content/uploads/2011/09/jpce.mp3″ dl=”0″ text=”Jean Paul Colé – Esperanza”]

Esperanza es una joven
tan bella como una flor,
con manos de porcelana
y cuerpo de ruiseñor,
pero el destino la tiene
atendiendo un mostrador.
Esperanza vino al mundo
de familia no pudiente,
con un hermanito enfermo
y un padre que la abandona,
y hay que buscar la comida
pues el hambre no perdona.
Y entre la escoba y el trapeador
Esperanza esconde su corazón,
entre un borracho y un vaso de ron
Esperanza sueña con un amor,
que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.
Ay, que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.
Esperanza te llamaron
por irónica elección,
como animal te marcaron,
por una sola razón,
carne fresca en el mercado,
no hace falta corazón.
Y entre mil manos groseras
y palabras de burdel,
con un grito que ella ahoga
entre sus labios de miel,
Esperanza me hace daño
tu sonrisa de papel.
Y entre la escoba y el trapeador
Esperanza esconde su corazón,
entre un borracho y un vaso de ron
Esperanza sueña con un amor,
que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.
Ay, que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.
La historia que aquí les cuento
la puede usted constatar
sólo saliendo a la calle
a Esperanza va a encontrar,
con una escoba en la mano
en la barra de algún bar.
Y entre la escoba y el trapeador
Esperanza esconde su corazón,
entre un borracho y un vaso de ron
Esperanza sueña con un amor,
que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.
Ay, que se la lleve, que se la lleve,
que se la lleve muy lejos.

Esperanza, por Jean Paul Colé. Tercer tema del disco El Ángel Desobediente (1993).

Cosmogony

Cosmogony es uno de los anticipos del nuevo álbum de Björk, Biophilia, a publicarse dentro de dos meses. La canción, sin tener que decirlo, me resulta una delicia. Ciertamente, la voz única de Björk contribuye a la admiración. Pero lo que más me interesa es la letra, que reproduzco aquí:

Heaven, heaven’s bodies
Whirl around me, make me wonder
And they say back then our universe was an empty sea
Until a silver fox and her cunning mate
began to sing a song that became the world we know

Heaven, heaven’s bodies
Whirl around me make me wonder
They say back then our universe was a coal black egg
Until the god inside burst out and from its shattered shell
He made what became the world we know

Heaven, heaven’s bodies
Whirl around me make me wonder
And they say back then our universe was an endless land
Until our ancestors woke up and before they went back to sleep
They carved it all into the world we know

Heaven, heaven’s bodies
World around me make me wonder
And they say back then our universe wasn’t even there
Until a sudden bang and then there was light, was sound, was matter
And it all became the world we know

Heaven, heaven’s bodies
Whirl around me
dance eternal

Pensaba en esta canción cuando decidí publicar el fragmento de The Dry Salvages de T. S. Eliot. Hay una temática común subyacente en ambos textos: hombre y universo. El misterio de la vida, las preguntas sobre lo que somos y lo que nos rodea, el Gran Colisionador de Hadrones, las fronteras del universo (¿tiene fronteras o es algo infinito inabordable por nuestro raciocinio?), el minúsculo grano de arena que somos en comparación con planetas, estrellas, sistemas, galaxias, y lo inmensamente desconocido. El flujo universal de la energía, la tendencia ¿irreversible? a la entropía, las preguntas que a veces asoman en los resquicios de la mente.