Las cadenas con gusto

Qué sensación tan extraña, ese placer de razonar en abstracto, de romper y armar la realidad a fuerza de números, reglas y excepciones. Cuando el trabajo es un gusto, un deleite, una obsesión. Finalmente, el proyecto está concluido. Otro desafío vendrá, muy pronto. Y asombra (asusta) descubrir que el tiempo se ha distorsionado: los amigos ya no viven donde vivían, no trabajan donde trabajaban, no te recuerdan con la nitidez de otrora… hay grietas de vejez en el arbusto de albahaca que recién ayer era joven. Es el tiempo, al que no le importan tus pasiones humanas. Recuerda siempre que toda gran ambición implica sacrificios aún mayores.

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